[volver ]

 

 

 

El Alcoholismo es una enfermedad real que necesita tratamiento

Podemos hablar de un trastorno de Alcoholismo cuando el consumo de alcohol provoca dependencia o abuso. La “dependencia” es la pérdida de control sobre el alcohol, tomándolo a pesar de las consecuencias negativas que tiene sobre la vida personal, familiar y social. La dependencia implica:

  • beber más y durante más tiempo del que en principio se pensaba,
  • imposibilidad de reducir el consumo,
  • síntomas de abstinencia (deseo imperioso e irresistible de beber), acompañado de manifestaciones físicas como temblor, dolores, malestar generalizado, cuando no se tiene acceso a la bebida; o bien de intoxicación (embriaguez), cuando se desempeña algún tipo de obligación (escolar, doméstica, laboral...),
  • abandono de obligaciones y actividades,
  • aparición de problemas, tanto familiares como sociolaborales,
  • aparición de la “tolerancia”, es decir, necesidad de incrementar la cantidad de bebida para conseguir el mismo efecto.

El “abuso” de alcohol se caracteriza por su consumo continuado, que puede ser regular y diario, desde el comienzo del día, para calmar o no los síntomas de la abstinencia, o muy abusivo, pero sólo los fines de semana. A veces, se suceden periodos largos de abstinencia y otros de consumos muy frecuentes, importantes y graves.

El consumo de alcohol proporciona sentimientos de bienestar a muchas personas, pues aumenta su confianza, la valoración de sí mismas y les proporciona un alivio de las tensiones diarias. Otras, sin embargo, a consecuencia del alcohol, arriesgan gravemente su salud (física y psíquica) y experimentan serias dificultades sociales. El alcoholismo conlleva un enorme sufrimiento para ellas y para sus familiares y la comunidad en la que viven.

[¿Cómo recibir ayuda? ]

 

© Psicomed S.L. - T. 91 639 82 66 - [contacte con nosotros]e-mail